La Comisión Europea ha anunciado la prórroga del derecho de importación hasta finales de 2030, ampliando los diferenciales de tributación. Esta decisión suscita reacciones mixtas, en particular la de Cyril Comte, quien critica el fortalecimiento de un sistema que considera necesario reformar. Según él, esta medida no aportará soluciones a los problemas del costo de la vida y podría incluso agravar la situación económica de los hogares.