La degradación de las finanzas públicas en Francia genera preocupaciones para Guadalupe y Martinica. Estos territorios, dependientes de las transferencias públicas, podrían sufrir consecuencias severas. El consumo de los hogares y la inversión pública están en juego, con un riesgo creciente de desaceleración económica. Las colectividades deberán justificar sus proyectos, mientras que la necesidad de producir localmente más valor se hace urgente.