La ley de emergencia para la protección y soberanía agrícola, promulgada recientemente, busca responder a los desafíos enfrentados por los agricultores, especialmente en lo que respecta al acceso al agua y a la competencia de los productos importados. Aunque se prevén medidas para apoyar los proyectos agrícolas en Martinica, persisten interrogantes sobre su aplicación concreta. Los desafíos del agua y la protección de los ganados frente a los perros callejeros son particularmente cruciales en este contexto.