En 2023, Martinica registra un saldo migratorio negativo, con la salida de 711 personas hacia la metrópoli, principalmente entre los jóvenes de 15 a 24 años. Sin embargo, surge una tendencia positiva entre los de 25 a 39 años, que muestran un excedente de 156 retornos, mayoritariamente de nativos. Esta dinámica plantea la cuestión de la atractividad de las competencias y de las condiciones necesarias para fomentar estos retornos, especialmente en términos de empleo y calidad de vida.