Los martiniqueños son claros en sus aspiraciones respecto al futuro institucional de su isla. Desean fortalecer los poderes locales mientras mantienen su vínculo con Francia, sin contemplar autonomía o independencia. Las consultas pasadas revelan una tendencia a privilegiar una organización local más eficaz sin ruptura con la República. Por lo tanto, se lanza un llamado a una nueva consulta clara y precisa para comprender mejor las expectativas de los habitantes.