Frente a una sequía persistente que afecta a varios sectores agrícolas, el Estado se moviliza para reconocer rápidamente la calamidad agrícola. Los ganaderos, ya en dificultades, ven cómo su situación se deteriora, y otros sectores como la horticultura y la caña de azúcar también se ven afectados. Una reunión reciente en la prefectura permitió evaluar la situación y planificar acciones de apoyo para los explotadores.