Promulgada recientemente, la ley de emergencia agrícola no responde a los desafíos específicos de Martinica, según José Maurice, presidente de la Cámara de Agricultura. Las problemáticas locales como la depredación canina y la gestión de la tierra agrícola son ignoradas. Aunque se han reforzado las sanciones contra el robo en explotaciones, los agricultores estiman que la ley no modificará significativamente su situación.