Desde el 1 de septiembre, las redes de autobuses en Martinica están completamente paradas debido a la falta de financiamiento para renovar los contratos públicos. Esta situación ha paralizado los servicios de transporte regular, afectando a los usuarios. Aunque se está discutiendo una solución posible para una próxima reanudación, actualmente se está estudiando una reorganización de la gestión del transporte.