El episodio El Niño, que calienta el Pacífico, está ganando fuerza y podría alcanzar su máxima intensidad para finales de año. Las previsiones de la Organización Meteorológica Mundial indican una persistencia de este fenómeno hasta febrero de 2027, con riesgos incrementados de sequías e inundaciones. Las temperaturas oceánicas continúan aumentando, señalando consecuencias potencialmente graves a nivel mundial.