La presidenta de LUMA ha señalado que la cancelación de su contrato podría generar costos de aproximadamente 1,3 mil millones de dólares. Esta situación suscita preocupaciones entre los organismos AEE y AAPP, que piden al Tribunal Supremo que excluya esta estimación. Las implicaciones financieras de esta rescisión están en el centro de los debates actuales sobre el futuro de la empresa.