El Código Penal recientemente en vigor no prohíbe el uso de WhatsApp para la comunicación entre médicos y pacientes. Sin embargo, el endurecimiento de las sanciones por negligencia incita a los profesionales a limitar sus intercambios en línea. Esta situación plantea temores sobre una posible disminución de las consultas a distancia, ya que los médicos buscan evitar complicaciones legales. Los pacientes, por su parte, se preocupan por tener que desplazarse para cuestiones simples.