La última evaluación PISA pone de manifiesto un deterioro significativo en el rendimiento de los estudiantes, especialmente en comprensión de texto. Cuanto más tiempo pasan los jóvenes en pantallas para el entretenimiento, más se ven afectados sus resultados. Esta tendencia es particularmente marcada entre los estudiantes de entornos favorecidos. El secretario general de la OCDE ha subrayado la importancia de un uso equilibrado de las herramientas digitales y de un mayor compromiso de los padres en la educación.