Un enfoque innovador de atención integrada ha permitido disminuir la mortalidad de los pacientes que viven con el VIH en el Centro de Orientación e Investigación Integral. Al mejorar el acceso a las pruebas, al seguimiento del tratamiento y al ofrecer apoyo psicológico, la mortalidad ha caído del 2,7 % al 0,7 %. Este modelo también ha contribuido a reducir el abandono del seguimiento clínico, subrayando la importancia de una atención centrada en las necesidades de los pacientes.