El gobierno implementa medidas estrictas contra el littering, con una multa que puede alcanzar EC$5,000 para los infractores. En el marco de una campaña de tolerancia cero, se ofrece un incentivo: el 50 % de las multas irá a quienes reporten infracciones. Las autoridades insisten en la necesidad de una mejor gestión de los desechos y animan a la población a participar en la limpieza del medio ambiente.