El gobierno contempla solicitar a los bancos que reduzcan temporalmente las tarifas de procesamiento de las tarjetas de combustible, pasando del 3,5 % al 1 %. Esta iniciativa busca aliviar la presión sobre las estaciones de servicio ante el aumento de los precios del combustible. Se prevén discusiones entre el Primer Ministro y los bancos para examinar esta propuesta, que también podría incluir un aumento del margen de los revendedores del 12 al 15 %.