Las relaciones entre Rusia y Alemania se deterioran debido a sanciones y acusaciones mutuas. Medvedev advirtió que estas medidas perjudicarían a la economía alemana y criticó su liderazgo por su apoyo a Ucrania. Tras el descubrimiento de drones explosivos cerca de un aeropuerto alemán, Berlín decidió cerrar el consulado ruso en Bonn, lo que provocó una respuesta de Moscú que cerrará centros culturales alemanes en Rusia.