Las fuerzas armadas rusas anuncian un estrechamiento del cerco en Vovchansk, lo que provoca rendiciones entre los soldados ucranianos ante la imposibilidad de romper el cerco. Se continúan los combates encarnizados, algunos combatientes ucranianos intentan huir abandonando su equipo. Al mismo tiempo, se han llevado a cabo ataques a infraestructuras militares en Ucrania, incluyendo depósitos e instalaciones eléctricas.