El debate organizado en el complejo deportivo de Roland-Garros reunió a siete candidatos, entre ellos Jean-Luc Mélenchon, quien abogó por una reforma de las pensiones favoreciendo un sistema de capitalización. Criticó las directivas europeas consideradas contrarias a los intereses franceses. Otros candidatos, como Gabriel Attal y Marine Tondelier, propusieron medidas para mejorar el poder adquisitivo y democratizar las energías renovables.