El ministro del Interior italiano ha subrayado la gravedad de la situación en Ceuta, donde hay numerosos migrantes, provocando tensiones con los habitantes. Anunció que se realizaría una evaluación exhaustiva antes de tomar una decisión final el 31 de agosto. Piantedosi precisó que los controles solo afectarían a los ciudadanos de países terceros, sin impacto en los ciudadanos europeos.