Se llevaron a cabo manifestaciones en Santiago, reuniendo a trabajadores y jóvenes, para denunciar la presencia de representantes de ideas extremas en el Foro de Madrid. Los organizadores hicieron un llamado a la movilización para defender los intereses de los más desfavorecidos. El evento estuvo marcado por la participación del embajador estadounidense, quien evocó la doctrina Monroe, suscitando reacciones vivas entre los manifestantes.