Las cascadas Voltaire son nuevamente accesibles, pero la carretera de Paul Isnard plantea serias preocupaciones. Los vecinos y los visitantes denuncian el estado deteriorado de esta vía de acceso, lo que dificulta los desplazamientos. Los habitantes, agrupados en la ARRPI, exigen soluciones sostenibles ante el aumento del tráfico, especialmente de camiones, y los impactos en su seguridad y el acceso a la atención médica.