Después de varios años de ausencia, la arena ha vuelto a aparecer en Anse-à-Marc Cadet, atrayendo así a familias y bañistas. Este cambio se debe a la erosión de las rocas y a las corrientes marinas que transportan los materiales. Aunque este fenómeno es apreciado, los científicos destacan que es difícil predecir su permanencia, dejando a los habitantes en la incertidumbre sobre su regreso el próximo verano.