El papilomavirus humano, durante mucho tiempo asociado al cáncer de cuello uterino, también afecta a los hombres. Aunque su riesgo de cáncer es generalmente más bajo, los cánceres de garganta representan una excepción preocupante, siendo de tres a cinco veces más frecuentes en ellos. La vacunación aparece como la mejor protección, especialmente si se administra temprano. Los preservativos, en cambio, no ofrecen una protección eficaz contra este virus.