Las autoridades de Kiribati han interceptado un barco chino sospechoso de recolectar aletas de tiburón, una práctica prohibida en la región. Esta operación tuvo lugar en agosto y reveló la presencia de aletas a bordo del barco, que luego fue escoltado hacia la isla Christmas para una investigación. Kiribati, con su vasta zona económica exclusiva, atrae la atención de las empresas chinas desde su acercamiento a Pekín.