Guayana enfrenta una sequía agravada, exacerbada por el fenómeno El Niño. Los meteorólogos anuncian una temporada seca en 2026 particularmente intensa, con niveles de precipitaciones ya históricamente bajos. El río Maroni está bajo vigilancia, ya que su nivel ha caído, complicando el transporte de mercancías. Algunas comunas anticipan los impactos almacenando agua y productos no perecederos para evitar una crisis similar a la de 2024.