En Païta, el naa drubea, lengua kanak, está clasificada como "seriamente en peligro" por la Unesco. La disminución del número de hablantes, a menudo ancianos, genera preocupaciones sobre su supervivencia. Se están llevando a cabo iniciativas para fomentar la práctica y la transmisión de estas lenguas, especialmente a través de juegos y recursos pedagógicos. La escuela desempeña un papel complementario, pero la responsabilidad principal recae en las familias para asegurar la pervivencia de estas lenguas.