Las empresas de Mamoudzou han dejado de proporcionar refrigerios escolares debido a impagos. La deuda con los proveedores es significativa, y el financiamiento de los refrigerios recae principalmente en el Estado. Aunque la institución no tiene problemas de tesorería, un informe destaca una gestión deficiente. Otras comunas, como Koungou, enfrentan dificultades similares, dejando al rectorado como único proveedor de comidas para los niños.