El propietario del restaurante Le Régent en Burdeos compareció por comentarios racistas dirigidos a sus empleados. En estado de ebriedad, declaró que "los negros y los árabes son ladrones". Se requirió una multa de 1 000 euros y un curso de ciudadanía, pero estas sanciones son consideradas demasiado leves por las víctimas, que esperan un reconocimiento de la gravedad de los hechos. La decisión se dará a conocer el 5 de octubre.