En Haití, cada elección está marcada por elementos que favorecen a los candidatos victoriosos. El uso del criollo por Jean Bertrand Aristide durante las elecciones de 1990 fue determinante, permitiendo alcanzar a un electorado más amplio. En ese momento, la Constitución de 1987 había establecido recientemente el criollo como lengua oficial, mientras que la mayoría de los oponentes se expresaban en francés.