El Estado implementa un plan de emergencia para apoyar a los agricultores martiniqueses afectados por la sequía. Se destinarán 235 millones de euros para ayudar a las explotaciones más vulnerables. Este dispositivo también incluye medidas para aliviar las cotizaciones sociales y el impuesto sobre la propiedad. Los primeros pagos de ayudas deberían comenzar en octubre, con un acompañamiento reforzado para los agricultores en dificultad.