La inteligencia artificial tiene dificultades para reconocer expresiones criollas comunes, lo que ilustra una creciente desigualdad lingüística. El criollo, principalmente oral y menos documentado, se encuentra al margen de las tecnologías modernas. Aunque existen iniciativas para integrar estas lenguas, la falta de datos accesibles sigue siendo un obstáculo. Martinica cuenta con recursos que pueden enriquecer la documentación del criollo, pero esto requiere una voluntad colectiva y medios adecuados.