La DEA lanza una iniciativa para la recogida de medicamentos no utilizados o caducados. Desde el inicio de esta campaña en 2010, la agencia ha recuperado más de 4 millones de libras de medicamentos prescritos. Esta acción tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre los peligros de conservar medicamentos no utilizados y promover una gestión responsable de los desechos farmacéuticos.