Dos días después de su muerte, Aneury Santiago Cabrera Estévez fue inhumado sin velorio ni reunión familiar. Su hermana, Judith Estévez, recibió el cuerpo y expresó su incomprensión ante la intervención policial que condujo a su muerte. Aunque reconoce su pasado criminal, cuestiona la legitimidad del uso de la fuerza por parte de los agentes, subrayando que su hermano tenía una familia que sufre por esta pérdida.