Wilson Gabriel Hilario Arias, apodado "el Lápiz", decidió entregarse a la policía con la ayuda de un abogado local después de haber sido acusado de un intento de robo en un banco de lotería. Durante su entrega, expresó arrepentimiento y mencionó sus problemas de adicción. Un líder comunitario destacó la importancia de abordar los problemas de consumo de drogas entre los jóvenes de la región y pidió investigaciones exhaustivas sobre los recientes incidentes criminales.