Desde el inicio de las hostilidades el 8 de octubre, el balance de víctimas en Líbano ha alcanzado cerca de 9,000 muertos y más de 30,000 heridos. Las fuerzas israelíes intensifican sus operaciones, con varias explosiones reportadas en el sur del país, especialmente en Mansouri y Nabatieh. Estos ataques ocurren a pesar de un acuerdo firmado en junio pasado para un retiro israelí progresivo y una extensión de la autoridad libanesa en la región.