Las fuerzas estadounidenses han apuntado a tres petroleros vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní tras ataques de misiles balísticos iraníes a buques de guerra estadounidenses. Dos petroleros han quedado inoperativos, mientras que un tercero fue destruido en el golfo de Omán. Estas operaciones tienen como objetivo disuadir cualquier agresión contra las unidades navales estadounidenses, en un contexto de tensiones crecientes entre Washington y Teherán.