Movimientos progresistas y sindicales en Perú expresan su rechazo a la visita de Marco Rubio, a quien consideran una amenaza para la soberanía nacional. Denuncian una política de imposición y saqueo de los recursos naturales, asociando a Rubio con una visión imperialista. La movilización llama a manifestaciones para defender la paz y la dignidad frente a lo que perciben como una injerencia exterior.