A partir del 28 de agosto, 16 nuevos magistrados serán instalados en Guadeloupe, en el marco de un refuerzo de los efectivos judiciales. Entre ellos, tres se integrarán a la Corte de Apelación de Basse-Terre, mientras que otros serán distribuidos entre los tribunales judiciales de Pointe-à-Pitre y Basse-Terre. Cabe destacar la llegada de dos mujeres originarias de las Antillas, un paso significativo hacia una magistratura más representativa de las realidades locales.