Una campaña de detección de clordecona ha comenzado en Basse-Terre, con el objetivo de alcanzar a los habitantes alejados de los cuidados. Este dispositivo gratuito y confidencial, apoyado por la Prefectura y la ARS, utiliza un autobús equipado para realizar análisis de sangre. Dos enfermeros y un médico se desplazan para ofrecer un chequeo de salud completo y sensibilizar a las poblaciones rurales y precarias sobre su exposición a la clordecona.