La comuna de Kenscoff, en Haití, vive un profundo dolor tras un ataque armado que causó la muerte de 47 personas. Cientos de habitantes se reunieron para rendir homenaje a las víctimas durante varias ceremonias funerarias. El miedo persiste, y los habitantes hacen guardia durante los funerales, temiendo nuevas violencias. La investigación sobre el ataque está en curso, mientras la situación de seguridad sigue siendo preocupante en el país.